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  • José Pablo G. Roldán

ODS y ESG: siglas para impulsar y proteger la reputación de las empresas

Para el actual tejido empresarial, las siglas ODS y ESG se han convertido en un must elemental y estratégico para cuidar e impulsar la reputación corporativa. Inclusive, podríamos decir que son vectores de cambio del entorno de los negocios.


Los Objetivos de Desarrollo Sostenible -conocidos como ODS-, así como los criterios que involucran lo medioambiental, social y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés), deben estar adheridos al ADN de toda empresa, marca y organización que busca la rentabilidad y sostenibilidad futura.


Hoy, ya no basta con la buena calidad de los productos o servicios que ofrece una empresa. Los consumidores y usuarios son más exigentes, más informados y conscientes.


Ellos buscan que sus valores éticos y medioambientales sean compartidos e identificados con el producto y servicio que van a adquirir.

Lo que exigen los consumidores ahora

Posiblemente, las empresas que continúen con el objetivo de ser la “mejor empresa en el mundo” para simplemente ganar más dinero, van a perder el interés y alejar a sus principales stakeholders, clientes y sociedad en general, invitándolos a irse con la competencia.


Todo lo contrario sucede con las empresas que se muestren comprometidas con la sociedad, la equidad, medio ambiente y la sostenibilidad.


Esto porque los consumidores exigen que no solo se busque su beneficio económico. También quieren compromiso con la sociedad y que ayuden activamente a su desarrollo y crecimiento. En otras palabras “ser la mejor empresa para el mundo”.


De esta forma, no solo se busca generar un impacto positivo. También se busca impulsar y proteger la reputación de las organizaciones, así como sus relaciones con los diferentes grupos de interés.


Por eso trabajar sobre los 17 ODS establecidos y medir las actividades empresariales entorno a los ejes ESG son tarea prioritaria para ganar capital reputacional, así como la licencia social de operación.

Recuerden: ODS y ESG

Miguel Calvo, delegado de la reconocida empresa Iberdrola, aseguró en una entrevista para el diario corresponsables.com: “nuestra compañía tiene incorporados los ODS de la Agenda 2030. Y hacer de sus principios medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) la base de su modelo de negocio”.


Una máxima en la gestión de la reputación es que primero hacemos (storydoing) y luego contamos (storytelling). Y ssiempre buscando el balance óptimo entre ambos, entre la realidad y la percepción.

Acorde a la anterior premisa es importante señalar que las empresas que todavía no incorporen en su ADN las siglas ODS y ESG, no están tarde para hacerlo. Ni tampoco el adaptarse a las nuevas exigencias del mercado.


Es de esta forma es que pueden crear y desarrollar un storytelling consistente y estable. Idealmente fundamentado en un conjunto de gestiones responsables, que irán en coherencia con las exigencias y necesidades de sus grupos de interés, y de la sociedad en general.

Cada una por separado

Si analizamos rápidamente de forma separada ambas siglas, entendemos que los ODS presentan una oportunidad para desarrollar e implementar soluciones. Así como tecnologías desde el tejido empresarial para hacerle frente a los diferentes retos del mundo en materia de desarrollo sostenible.


Además, les permite descubrir nuevas oportunidades de crecimiento y reducir los perfiles de riesgo por medio del desarrollo y entrega de soluciones para el logro de los ODS:

  1. Mejorar el valor de la sostenibilidad corporativa

  2. Utilizar un leguaje común y un propósito compartido

  3. Estabilización de mercados y sociedad

  4. Identificar futuras oportunidades de negocio

A su vez, una adecuada propuesta ambiental, social y de gobierno (ESG) conduce a una mayor creación de valor.

Creación de valor

La prestigiosa firma Mckinsey & Company indica qu la creación de valor puede ser entendida desde 5 vínculos principales vinculados a la rentabilidad:

  1. Contribución a la mejora de ingresos

  2. Reducción de costos

  3. Minimización de intervenciones legales y regulatorias

  4. Aumento de la productividad del personal

  5. Optimización de inversiones y gastos de capital

Una agenda ESG abarca tres dimensiones principales: informes, estrategias y transformación empresaria. Pero también debemos incluir comunicación.

Teniendo presente que los grupos de interés esperan una mayor visibilidad de una mayor cantidad de métricas no financieras. Esto para comprender los riesgos sociales y medioambientales.


De esta forma, y a manera general, hemos visto el gran valor de incorporar de forma voluntaria las siglas ODS y ESG en el ADN de toda organización.


Asociar los valores de sostenibilidad y buena gobernanza en toda estrategia es elemental para cuidar e impulsar la reputación corporativa e imagen de marca, impactando de forma directa su rentabilidad.