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  • José Pablo G. Roldán

ODS: una palabra clave en las estrategias empresariales

La palabra ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) se ha ganado un puesto de privilegio en la creación de estrategias empresariales, Sistemas de Gobernanza y Sostenibilidad, de toda aquella empresa que busca ser rentable y referente a futuro.


Pero: ¿qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible?


Para entender un poco mejor su impacto en las estrategias empresariales, es importante regresar al 25 de setiembre del 2015.


Ese día los Estados Miembros de las Naciones Unidas, como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible (Agenda 2030), definieron 17 objetivos (ODS) divididos en 169 metas.


Su aprobación tiene como principal objetivo hacer un llamado a la acción a nivel mundial para poner fin a la pobreza.


También preservar el planeta y mejorar las vidas y perspectivas de todas las personas para el año 2030.


No solo solo para empresas o el Estado

Un apunte relevante es que, estos objetivos no son solo para las empresas y el conjunto de administraciones públicas.


Resulta que el sitio web de la ONU cuenta con una sección denominada “guía del vago”, que básicamente explica cómo podemos aportar todos, pero sin salir del sofá de nuestras casas.


¿Por qué estar alienados con los ODS en clave para las empresas?

Los ODS permiten a las empresas identificar y entender con mayor claridad si su gestión genera un valor significativo a la sociedad.


Esto en aspectos como lo medioambiental, social y económico así como guía para el adecuado reporte y evaluación de las acciones generadas.

Reputación fortalecida

Como consecuencia de ello su reputación se ve fortalecida, así como sus relaciones con los diferentes stakeholders.


Pero también, permite conectar y construir confianza con sus consumidores o clientes por medio de la satisfacción de sus exigencias y expectativas.


Además, son facilitadores en la identificación y gestión del riesgo, pero más relevante aún, fungen como un catalizador ideal para la innovación y nuevos productos.


También como palanca para la atracción de nuevo talento, incentivando la confianza de inversionistas y del nuevo capital.


Y es que los ODS prácticamente representan la gran mayoría de las preocupaciones, que se han situado en el centro de la agenda empresarial. Tanto que los consumidores y sociedad reclaman en el escenario de las empresas comprometidas.


Por ejemplo, en España, el Informe de progreso 2021 y estrategia de desarrollo sostenible 2030, que publicó recientemente la Secretaría de Estado para la Agenda 2030, confirma que gran parte del tejido empresarial conoce y está consciente del valor de los ODS en las estrategias de negocio.


Según cita textualmente el informe, el 81% de las empresas conoce los ODS y el 89% afirma que su actividad puede tener impacto en la Agenda 2030.


En cuanto a las empresas más pequeñas, el 60% de las pymes y un 40% de trabajadores autónomos/as ya están desarrollando medidas de implantación concretas relacionadas con los ODS.


Y eso no es todo…

¿Cuál es el mejor canal para el desarrollo de los ODS?

Si bien el modelo de gestión de cada empresa es diferente, así como sus estrategias y entorno, es importante recalcar que el canal más recomendado para el desarrollo de estos Objetivos de Desarrollo Sostenible es mediante la implementación de las políticas de responsabilidad social empresarial (RSE).


El motivo es muy sencillo. Los ODS, grosso modo, se enfocan en temáticas como la lucha contra la vulneración de los derechos humanos.


Además en el favorecimiento del desarrollo y la difusión de tecnologías respetuosas con el medio ambiente.


Pero también en los esfuerzos que se deben plantear para trabajar contra la corrupción en todo lo que lo involucra, sea soborno o extorsión.


De esta forma, las acciones que se pueden incorporar a la estrategia de RSE son vastas, y generan muchas oportunidades para ganar en confianza y reputación. Se trata de activos que se otorgan por parte de los demás, en esencia, debido a nuestro comportamiento corporativo.

Ventajas

Una de ellas es ganar en notoriedad, ya que la empresa se hará notar y diferenciar con respecto a la competencia y su mercado. Esto por medio de actitudes responsables con la sociedad, factor no más importante que urgente.


Otra ventaja, y muy importante, es que los ODS son un marco para que las empresas los utilicen como respuesta a las expectativas cambiantes de los consumidores, y sus demandas ambientales, sociales y de gobernanza.


“La única forma en que podemos garantizar acción ahora para un futuro mejor es trabajando para alcanzar los ODS a través de una estrategia de “ganar, ganar”.


“Eso no es una opción, es un deber ser capaz de trascender a un beneficio futuro trabajando en equipo con todas las partes interesadas”.


La anterior se trata de una declaración de María Isabel Cárdenas, directora de Sostenibilidad, Cementos Argos S.A. para el informe de PWC l ODS Challenge 2021.


Los ODS suponen una oportunidad única para que las organizaciones desarrollen estrategias y modelos de negocio innovadores e inspiracionales, adaptados a un mundo que se encuentra en una profunda transformación.


Pero nada de lo anterior tendrá valor sin el compromiso real de la más alta dirección de la empresa. Recordemos que son tiempos de ética, y no de estética, se necesitan acciones, y no solo “buenos gestos”.