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  • José Pablo G. Roldán

Embajadores de marca (no el ‘influencer’) para cuidar e impulsar la reputación

Cuando en comunicación hablamos de embajadores de marca, nos referimos a personas a las que se les otorga la responsabilidad de representar de manera humana a la empresa. Esto para que los diferentes públicos generen una asociación entre nuestra marca y los valores que representa esta persona.


El principal objetivo de los embajadores de marca es acercar al consumidor a los productos, servicios y valores de la empresa.


Su elección inicia a lo interno, colaboradores y personas afines a la marca, así como externo, clientes satisfechos e inclusive personas de reconocimiento público y coherente con la audiencia de enfoque.

No es un “influencer”

Es muy importante destacar que un embajador de marca no es un “influencer”, a pesar que estos últimos están bien posicionados. Y en especial con la disrupción y poder de las redes sociales, existen diferencias importantes entre ambos. La principal radica en el dinero.


Un influencer tendrá siempre como principal incentivo el dinero de gestión rápida, no valoriza la marca o la causa, publica mientras exista el pago.


A un embajador de marca no se le paga por viralizar la marca o generar una publicación. El incentivo es la generación de experiencias del producto en sí.

Desde la óptica del consumidor

Esto adquiere un valor aún mayor cuando lo analizamos desde el punto de vista del consumidor, ya que hoy son más exigentes e inteligentes.


Estos buscan identificarse con la marca y su propósito, con lo que representa, con sus conductas y valores. Algo que solo se puede transmitir por medio de una persona que esté en coherencia con la marca y lo perciba como parte de su vida.


Algunos beneficios de los embajadores de marca:

  • Rentabilidad: Generan un mejor costo/beneficio, ya que generan experiencias gracias a su identificación y conocimiento de la marca.

  • Humanización de marca: la credibilidad y confianza son factores claves para la venta de un producto; ya no alcanza con el post publicitario.

  • Diferenciador: otorgan un valor diferencial con respecto a la competencia, ya que los distingue de los demás.

  • Construye confianza y gestiona la desconfianza: Los embajadores de marca crean conversaciones y experiencias desde el conocimiento previo del producto o servicio. Y principalmente se identifican, no solo se dan notoriedad, son gestores de reputación y crean fidelidad.

Hay un riesgo importante

Eso sí, un embajador de marca siempre contiene un riesgo importante, y que es clave anticipar.

Por ejemplo, un escándalo de cualquier índole, en el que este sea protagonista, tendrá un impacto inmediato sobre la marca que representa. Esto afectará sustancialmente la reputación, y de no manejarse de la forma correcta, pudiese costarle la licencia social de operación a cualquier empresa.


Hoy más que nunca, la reputación se gestiona en un territorio online. Son tiempos de comunicación disruptiva, por ende, un plan de embajadores de marca es clave para proteger e impulsar la reputación de las empresas.

Más allá del “like”

La huella digital de las empresas, marcas y organizaciones, no está en el famoso like. Si no en las experiencias, comentarios y conversaciones que se generan en el ecosistema digital sobre ellas, en otras palabras, su reputación.


Es muy importante recordar que los embajadores de una marca no son vendedores, por lo que su principal enfoque no es vender un producto o servicio. Es desarrollar y gestar relaciones fuertes, duraderas y leales entre los clientes/usuarios y la empresa.


De esta forma entendemos que un buen programa de embajadores de marca, debe tener como pilar el público interno.


Los colaboradores son clave para humanizar la marca, para que los consumidores y usuarios se identifiquen con ella, y son fundamentales para que un programa de embajadores de marca tenga el éxito esperado.


Inclusive, Rob Coyne, general manager EMEA de Hootsuite, afirma que “los empleados hacen que las empresas sean más humanas, ya que permiten a los consumidores ponerle cara a la marca y sentirse más identificados con ella”.


Además, agrega que “los colaboradores contribuyen a generar confianza en el futuro consumidor. Y es este el que recibe mejor la información de la empresa, y a acceder a públicos antes impensables para las marcas”.


La publicidad tradicional ya no funciona como antes. Es hora de preparar y capacitar al equipo para ser los embajadores de marca.


Porque ellos son los verdaderos defensores de la empresa, sienten la marca para la que trabajan, tienen un orgullo de pertenencia enorme y la defienden de manera natural sin pedir nada a cambio.