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  • José Pablo G. Roldán

Comunicación corporativa en el metaverso: ¿es posible?

El metaverso es una de las grandes conversaciones de este 2022 para las empresas, marcas y organizaciones, tanto por su impacto en la estrategia de negocio, como por la incertidumbre que genera en todas las áreas corporativas.


La comunicación corporativa no escapa en absoluto a esta conversación, ya que es una de las áreas que más se va a ver implicada en este nuevo universo, y al que el ecosistema empresarial analiza cada día como el presente y no como el futuro.


Pero, ¿qué entendemos por metaverso? Bueno, en palabras simples, decimos que se trata de un mundo real y completo, pero en digital, en el que con un avatar en tercera dimensión vamos a poder experimentar y sentir a través de sus ojos, una realidad tan compleja y activa como la física.


Algunos expertos aseguran que es el siguiente paso de la evolución del internet y las redes sociales, inclusive, algunas plataformas digitales ya trabajan en su desarrollo e implementación, así como en otras iniciativas de la web 3.0 como la inteligencia artificial.


Nacen infinidad de oportunidades para que las marcas lideren nuevas formas de conexión con sus audiencias, integrando la economía digital a través de NFTs, criptomonedas y una amplia gama de opciones que poco a poco irán mejorando, conforme la tecnología evolucione y ofrezca experiencias más inmersas.


Precisamente, una experiencia inmersiva y personalizada con un alto impacto multisensorial, es un factor diferenciador con respecto a las tecnologías actuales, porque el metaverso cuenta con la capacidad de crear experiencias con una intensidad idónea para competir con las emociones y sensaciones que tenemos en el mundo real.


Todo esto está generando que las empresas y personas se encuentren recalculando la forma en que se comunican con sus públicos. La interactividad del usuario es una característica clave del metaverso, porque en este universo, el usuario exige ser un agente directo, no un sujeto pasivo.

Desafíos y beneficios

La comunicación corporativa tendrá que enfrentar nuevos desafíos. Tendrá que adaptarse a una realidad en la que debemos entender el metaverso como un todo, en el que se van a mezclar el desarrollo de culturas corporativas ágiles y flexibles.


También nuevos modelos de trabajo, así como el análisis de nuevos riesgos, vistos desde lo financiero, legal y ético, hasta la gestión de crisis reputacionales.


A su vez, incrementa sustancialmente la experiencia de marca. Esto porque ofrece una forma más completa para posicionar y exponer productos y servicios con publicidad en tres dimensiones, generando puntos de venta virtuales y otorga una mayor interactividad en el servicio al cliente.

Innovación en áreas de gestión

El storytelling de las marcas se convertirá básicamente en una nueva profesión, ya que las marcas deberán contar sus historias de una forma muy diferente e innovadora, atractiva e inmersivas.


Esto para las diferentes experiencias en el ámbito de las tres dimensiones, siempre consiente de que podría existir metaversos con diversos enfoques.


Pero también la organización y gestión de eventos se verán impactados de forma relevante. La comunicación y la publicidad tendrán que afrontar esta innovación y trabajar más unidos que nunca para ser coherentes con los objetivos trazados, tanto para consolidar el mensaje, como para generar impacto de marca.

El metaverso

El metaverso transporta a un nivel en el que se puede hacer presentaciones para clientes, actividades con equipos de trabajo, seminarios, talleres, foros.


Esto sin tener que estar físicamente, pero con la capacidad de interactuar, participar y relacionarnos con las demás personas como si estuviéramos físicamente allí, por medio de un avatar y un escenario digital, similar a como lo hacemos en un vídeo juego online.


Esta innovación representa una gigante oportunidad para las marcas, porque las historias se contarán a través de vídeo 360º y modelado en tres dimensiones, con la creación de avatares de interacción personalizados que identifica al usuario, tal y como lo sería en la realidad.


Sin duda, el marketing será otro punto medular de gestión, porque las empresas van a buscar especialista en metaverso para confiar sus estrategias, con capacidades para crear y ejecutar campañas interactivas e inmersivas que sobrepasen líneas entre lo digital y lo físico, y que, a su vez, sean lo aceptadas por las diferentes generaciones.


Es un tema en el que se debe profundizar mucho más, pero la irrupción del metaverso traerá grandes cambios en la forma en que las empresas, marcas y organizaciones comuniquen y conecten con sus stakeholders, así como en su impacto social, personal y laboral.


Por tanto, es relevante que el ecosistema empresarial inicie las valoraciones al respecto, la capacidad de adaptarse y seguir siendo relevantes y conectar con sus audiencias, depende de anticipar escenarios y trabajar entendiendo que el entorno digital evoluciona a una velocidad trepidante, y que no espera a nadie.


Puede que todavía falten unos años para poder hablar del metaverso como un “presente total”, aunque en material digital y tecnología esto no significa ninguna garantía, los síntomas son claros cuantiosos, el futuro pronto será presente.


Esta es una conversación que involucra a los profesionales de muchas áreas de negocio de las empresas, en especial cuando se estima que el mercado del metaverso alcance los 814.200 millones de dólares para el 2028.


Se vislumbra un cambio de paradigma global para el tejido empresarial. Seremos testigos de cómo, poco a poco, se da un cambio en la comunicación, en la gestión de las marcas, y en todas las áreas de gestión de las empresas para alcanzar la rentabilidad y sostenibilidad futura.


Artículo publicado por www.observador.cr